La Secretaria Distrital de Ambiente le otorgó a Enel-Codensa la Licencia Ambiental que le permitirá adelantar la modernización de la subestación eléctrica San José, con la cual se atenderá la creciente demanda de energía en la zona centro oriental de Bogotá, por renovación urbana, específicamente de la localidad de Los Mártires.

Este proyecto, que requerirá una inversión cercana a los $30.000 millones, consiste en el desmantelamiento de la infraestructura actual y el diseño, construcción y puesta en funcionamiento de una nueva subestación, así como de sus líneas de transmisión.

De acuerdo con Francesco Bertoli, gerente general de Enel-Codensa, “la intervención de la subestación San José, hace parte del robusto plan de inversiones y modernización que adelanta la Compañía sobre su infraestructura de operación, cuyo propósito es mejorar los niveles de confiabilidad, seguridad eléctrica y calidad del servicio en Bogotá y Cundinamarca”.

La Subestación San José será completamente automatizada y telecontrolada, lo que permitirá que la operación de Enel-Codensa tenga una mejor respuesta en momentos de contingencia. Por su parte, los sistemas de automatización y equipos de potencia serán con tecnología de vanguardia y cumplirán con los más altos estándares internacionales. El diseño de esta Subestación permitirá que los equipos principales se encuentren al interior de cuartos de control, lo que permite que no sean visibles al público, obteniendo una mejor armonía con el entorno.

Esta modernización representa importantes beneficios como el aumento de capacidad y potencia firme en la infraestructura; mayor cantidad de circuitos de media tensión para atender la demanda de energía; la reconfiguración de los circuitos actuales de media tensión, optimizando las cargas y minimizando el impacto ante posibles fallas; mejores indicadores de calidad del servicio; mayor confiabilidad y estabilidad de sistema eléctrico del centro de Bogotá; y el restablecimiento del servicio de energía más rápido en caso de una contingencia o falla, gracias al telecontrol.

Con los equipos de última tecnología, la nueva subestación podrá ser monitoreada y gestionada remotamente, se adaptará a los nuevos retos del sector eléctrico de Colombia, y al desarrollo, crecimiento y progreso de Bogotá; pues suplirá la energía necesaria para los planes actuales y futuros de infraestructura, urbanismo y vivienda, previstos para este sector de la Capital del país”, explicó Francesco Bertoli.

Este proyecto se está desarrollando cumpliendo con toda la regulación y reglamentación técnica, ambiental y social, para armonizarlo con el entorno. Para ello, durante el 2019, la compañía realizó el Estudio de Impacto Ambiental, con el cual se garantizó el respeto con el medioambiente, el desarrollo urbano, la salud humana, la convivencia y la propiedad de las zonas cercanas. Así mismo, con éste se identificó la situación actual de la zona, los impactos que podrían generarse por las actividades del proyecto y se propusieron medidas de manejo para prevenir, mitigar o compensar los mismos.

Por último, Enel-Codensa, en el marco de su estrategia de sostenibilidad, ha diseñado una serie de programas para capacitar, educar y concientizar a la comunidad aledaña, en temas como uso seguro y racional de energía, riesgo eléctrico, derechos y deberes de usuarios de servicios públicos, entre otros. Adicionalmente, a partir del relacionamiento con la comunidad y los grupos de interés, se llevarán a cabo diferentes acciones alineadas a la Política de Creación de Valor Compartido de la Compañía y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Contamos con una gestión integral para el manejo social, estrategias de relacionamiento, mecanismos de participación y una comunicación clara, oportuna y veraz, con todos nuestros grupos de interés involucrados en la intervención de la obra, con el fin de emprender iniciativas de valor compartido que aporten al entorno y a las comunidades localizadas en la zona de operación”, puntualizó Francesco Bertoli.