Más allá de generar valor económico al maximizar los beneficios para los accionistas, Samsung asume su responsabilidad como ciudadano global para agregar valor en los campos de la economía, la sociedad y el medio ambiente.

Este año, Samsung celebra su 50° aniversario y reafirma su esfuerzo con productos responsables, cadenas de suministro sostenibles y acciones que contribuyen al desarrollo social.

Desde 1992, Samsung Electronics presentó su división ‘ecológica’ con el fin de cumplir con sus responsabilidades ambientales al comprender que cualquier gasto destinado a combatir problemas ambientales no es una inversión corporativa opcional, sino necesaria. Desde entonces, la compañía comenzó ha establecer sus propios centros de recuperación y reciclaje de residuos electrónicos para promover el uso eficiente de los productos de desecho, lo que la transformó en pionera en el sector de electrodomésticos.

Para 2004, la compañía avanzó en el desarrollo de productos amigables con el medio ambiente mediante la introducción del Proceso de diseño ecológico, una evaluación que considera la eficiencia energética, de los recursos y el daño ambiental de un producto potencial desde el inicio del ciclo de desarrollo. Para el año siguiente logró establecer el Environment Analysis Lab, un sistema que rastrea si se han incluido sustancias peligrosas en el proceso de desarrollo, desde las piezas y componentes específicos hasta la finalización del producto.

Como resultado de estas iniciativas, en 2009, Samsung pudo presentar Green Memory, una solución de semiconductores de alta velocidad, baja potencia y gran confiabilidad. Si todos los servidores globales hubieran implementado la Solución 5G Green Memory desde 2014, se habrían ahorrado 45 TWh de electricidad al año y el efecto ambiental sería equivalente a plantar 800 millones de árboles de 10 años.

El TV QLED de Samsung, presentado en 2016, fue el primer producto televisivo en no usar cadmio, un material que se considera perjudicial tanto para el cuerpo humano como para el medio ambiente. Estas ventajas competitivas se mantuvieron en el lanzamiento de QLED TV en 2017 y QLED 8K en 2018, lo que convirtió a Samsung en líder del mercado en términos de innovación industrial y sostenibilidad.

Asimismo, el programa Galaxy Upcycling de Samsung ofrece un método alternativo para la circulación de recursos mediante la reutilización de los smartphones usados, gracias a este tipo de esfuerzos la multinacional surcoreana ha recibido el reconocimiento mundial del ‘Champion Award: Cutting Edge’ de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos en 2017, por su trabajo innovador en la sostenibilidad de productos electrónicos.

A raíz de todo esto desde 2009 hasta 2018, el uso de productos de alta eficiencia ha hecho que la compañía redujera sus emisiones acumuladas de gases de efecto invernadero en 243,1 millones de toneladas. Esto equivale a las emisiones de gases de efecto invernadero del consumo de refrigeradoras de 1500 millones de personas durante un año entero. Además, se recolectaron acumulativamente cerca de 3,55 millones de toneladas de desechos electrónicos mediante el programa de devolución y 220.000 toneladas de plástico reciclado regresó a los productos de Samsung en el mismo período.

Con 216 bases comerciales en 74 países, Samsung no solo trabaja en la gestión del impacto ambiental de sus productos, sino también en el desarrollo de establecimientos comerciales amigables con el medio ambiente. Es por eso que el año pasado la compresa anunció su objetivo de usar energía 100 % renovable en todos sus establecimientos en los Estados Unidos, Europa y China para el año 2020, así como de implementar 63 000 ㎡ de instalaciones con energía solar y geotérmica en Corea. Y por último las oficinas centrales de Samsung en EE. UU., así como todas las plantas de fabricación de soluciones de dispositivos del país adoptaron la energía proveniente de fuentes 100 % renovables y los espacios de trabajo de la compañía en Eslovaquia han seguido este ejemplo.

 Samsung, socio del Programa de Desarrollo de la ONU

En el marco del lanzamiento del Galaxy Note 10 hace unos días en Nueva York Samsung anunció una alianza con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en respaldo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también conocidos como los Objetivos Globales. Los Objetivos Globales abordan algunos de los mayores desafíos que enfrenta el mundo, incluidos los relacionados con la desigualdad, la degradación del clima y el medio ambiente, y la educación.

Este acuerdo tiene como fin unir fuerzas para proporcionar plataformas para que los usuarios de Galaxy se unan y apoyen los Objetivos Globales. Una de las primeras acciones es el lanzamiento de ‘Samsung Global Goals’, una aplicación móvil que permitirá a los usuarios Galaxy realizar pequeñas acciones en pro del logro de los Objetivos Globales. A través de ella también se pretende recaudar fondos para que el PNUD respalde su trabajo en todo el mundo.

 Empaques amigables con el medio ambiente

Desde la primera mitad de 2019, los materiales que actualmente se utilizan para empaquetar los productos de Samsung y sus accesorios – smartphones, tablets o electrodomésticos – han sido sustituidos por materiales ambientalmente responsables, como elementos reciclados, bioplásticos y papel.

Para teléfonos móviles, tablets y wearables, la multinacional surcoreana reemplazará el plástico utilizado para los soportes con moldes de pulpa, y las bolsas que envolvían los accesorios por materiales ecológicos. Samsung también modificará el diseño de sus cargadores, cambiando el diseño brillante por un acabado mate, por lo que al eliminar las películas protectoras de plástico, reducirá el uso del mismo.

En lo que respecta al uso del papel, Samsung solo utiliza materiales de fibra certificados por organizaciones ambientales como The Forest Stewardship Council, el Programme for the Endorsement of Forest Certification Scheme y Sustainable Forestry Initiative for packaging and manuals by 2020.