Por Luis Rodríguez Tamayo

@luchovoltio

El escándalo de Cambridge Analytica provocó que millones de datos personales de Facebook se filtraran y pese a que algunos analistas señalaban que muchos usuarios cerrarían sus cuentas se presentó un efecto contrario.

Facebook supera los 2.200 millones de usuarios activos mensuales y 1.400 millones interactúan diariamente. Según los estimativos, hay un aumento de 70 millones de usuarios mensuales que la compañía sigue monetizando.

Aunque en plena crisis con Cambridge Analytica algunos intentaron un boicot con la etiqueta #DeleteFacebook los usuarios siguen creciendo de manera exponencial.

Frente a Instagram también puede irse uno desde la web y obtener una copia de lo que compartimos como fotos, comentarios, videos y contactos. Solo hay que acceder al link https://www.instagram.com/download/request/ y colocar el correo para recibir la información archivada.

Esto indica que si quiere uno retirarse de las redes sociales puede hacerlo. Sin embargo, está demostrado que cada vez que entramos a diferentes páginas web por ejemplo se activan las cookies que graba nuestras costumbres de navegación.

Igualmente cuando usamos nuestras tarjetas en datáfonos, pasamos por cámaras de seguridad, colocamos nuestra huella dactilar en un lector digital en un banco o al activar alguna app en los celulares nuestra información personal fluye a toda velocidad.

Lo delicado del tema es que si bien el cierto hay empresas serias en el tratamiento de nuestros datos, otras no y se lucran de los mismos haciendo una comercialización de teléfonos, correos y hasta direcciones.

En conclusión en estos momentos es casi que imposible borrar nuestra información personal de la red, pues cuando nos conectamos a internet nos volvemos vulnerables.

Ante este panorama y la adicción creciente al internet es necesario convivir con los riesgos de navegar por el ciberespacio. Igual con las redes sociales, pero obviamente con las precauciones mínimas. No podemos hacer transacciones bancarias en cualquier computador o entregar información personal valiosa a cuánto formulario nos piden llenar.

Sobre las claves, insistentemente la recomendación es cambiarlas regularmente. Utilizar letras, números, símbolos y tanto mayúsculas como minúsculas. Eso del 1, 2, 3, 4, 5, 6 es la más obvia, así que hay que tomar precauciones sino queremos perder nuestra información, dinero y hasta ser víctimas de la suplantación de identidad.

Es casi que imposible abstraerse de la tecnología, pero tomar medidas preventivas debe convertirse en una prioridad para evitar sorpresas. Más de tecnología en www.luchovoltio.com

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