En Colombia en donde se mueven millones de dólares siempre hay un fuerte debate e intereses de diferentes sectores. En esta oportunidad el gobierno avanza en el proceso de adjudicación de la banda de 700 megahertz, la cual permitirá ampliar de una manera significativa la cobertura de telefonía celular en la plataforma 4G.

Actualmente la banda más baja en el país es la de 850 MHz, la cual sirve de soporte para la tecnología 2G y 3G. Sin embargo, entre más baja sea la banda se puede ofrecer al usuario una mejor cobertura.

En el país se ha disparado el crecimiento de la tecnología 4G. Cada día los colombianos demandan mayor ancho de banda que les permita una navegación de internet y una tasa de descarga deseable para diferentes utilidades, ya sea a nivel residencial o comercial.

De acuerdo con el Ministerio de las Tecnologías y las Comunicaciones, las conexiones 4G pasaron de 2,2 millones en septiembre de 2015 a 4,3 millones en septiembre de 2016. Esto implica la senda de crecimiento a la cual le apuestan las empresas de telefonía celular.

En este debate están algunos congresistas en un lado del cuadrilátero. Advierten que la adjudicación de la banda de 700 MHz podría beneficiar a Claro, el operador con mayor porción de clientes y esto conllevaría a una concentración del mercado en una sola empresa. En la otra esquina, el gobierno defiende el proceso, pues muchos centros poblados no tienen una buena cobertura en materia de telefonía celular y tampoco han podido acceder a la tecnología 4G.

El proceso de la puesta en marcha de la banda de 700 MHz no es una tarea fácil. Esto implica un gran esfuerzo financiero para instalar en diferentes puntos del país antenas y equipos.

El reto ahora es para la Comisión de Regulación de Comunicaciones, la cual debe tomar decisiones urgentes frente a los temas de concentración del mercado y evitar cualquier riesgo de monopolio.

Igualmente es necesario analizar el tema de Colombia Telecomunicaciones (Telefónica), teniendo en cuenta que el Estado tiene una participación accionaria del orden del 32,5 por ciento. Esto implica que en el proceso de adjudicación de la banda de los 700 MHz actuaría como órgano regulador, pero también como competidor en el mercado de las telecomunicaciones.

Paralelo a las discusiones entre congresistas, gobierno y operadores de telefonía celular está el usuario que paga un servicio. Nuestro país no puede detenerse y centrarse en debates que solo dilatarán el proceso. Debe salir a la luz pública y pronto, una solución que destrabe esta discusión.

Todos los colombianos merecen un buen servicio de telefonía celular y por ende acceder a una mejor plataforma como lo es el 4G. Además, es necesario pensar en la migración hacia el 5G, en el cual ya se hacen pruebas.

Hoy todo gira en torno a la tecnología. La comunicación sin duda hace parte de los atractivos de cualquier país. Las discusiones, debates y análisis son buenos, pero urge una salida que beneficie directamente al usuario y no a unos gigantes de las telecomunicaciones. Desde esta tribuna apoyamos el proceso de la banda de los 700 megahertz y la Comisión de Regulación de Comunicaciones debe hacer su tarea de evitar la concentración del mercado en un solo operador de telefonía celular y adoptar medidas antimonopolio.

Anuncios