Por Luis Rodríguez Tamayo

 Las redes sociales nos conectan y cada día permiten una mayor interacción. Sin embargo, se han convertido en un dolor de cabeza para muchos padres de familia porque es imposible controlar el uso de las mismas a sus hijos.

Recientemente en México, específicamente en Monterrey un niño en plena clase sacó un arma de fuego y disparó contra una profesora y varios de los sus compañeros. Esta noticia conmocionó al mundo y las investigaciones han arrojado que el menor hacía parte de un grupo de Facebook denominado Holk. Precisamente este grupo supuestamente está organizando una reunión en Cartagena con todos sus fans o miembros.

Estos grupos se han masificado y se dedican a todo tipo de actividades, inclusive promueven el delito. Lo complejo es que mientras las autoridades logran cerrar uno de estos grupos nacen diez más.

 El reto es que la tecnología avanza y a pesar del esfuerzo de los padres, para sus hijos es cada vez más fácil acceder de redes sociales desde un dispositivo móvil y hasta gratis, pues hay una proliferación importante de conexiones en centros comerciales y plazas públicas. La única alternativa que queda es el diálogo y sin duda estar muy atentos a cualquier cambio de comportamiento de los niños y adolescentes.

Para el caso de los mayores de edad, este tema de las redes sociales se volvió incontrolable. Tal es el caso de Carolina Sanín, profesora de una de las universidades más prestigiosas de Colombia. Entre los estudiantes de la universidad de Los  Andes crearon el grupo conocido como Los Chompos que cuenta con más de 20 mil miembros que se dedican al matoneo y como decimos en la Región Caribe al perrateo. Enfilaron baterías contra la profesora Carolina Sanín que al final terminaron sacándola del alma máter.

La reflexión es compleja, pues las redes ayudan y permiten construir lazos, pero también se convierten en escenarios del escarnio público, en donde una foto íntima, una frase mal dicha o un error al subir una información puede convertirse en algo viral y que lo conozcan desde Colombia a la China en fracción de minutos.

 Ante este panorama, el esfuerzo debe seguir desde las escuelas y sobre todo al interior de las familias. El buen uso de las redes sociales debe fortalecerse desde el gobierno y esto sólo es posible con mayor educación, inversión y seguimiento.

 Para el caso de las plataformas de las redes sociales se necesita mayor rigurosidad contra los grupos que promueven el ataque, la agresión y cualquier tipo de actividad que afecte la integridad de las personas.

Es necesario que para el caso de Facebook adopte mayores políticas de seguridad y garantice que esta red social no sea una de las guaridas más importantes de los delincuentes.

PD: Esta columna fue publicada en el Diario La Libertad de Barranquilla el 23 de enero de 2017 http://lalibertad.com.co/wp/2017/01/23/redes-sociales-un-dolor-de-cabeza-para-padres-de-familia/

 lrodriguezt@hotmail.com

@luchovoltio

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