Por Luis Rodríguez Tamayo

Con la premisa de primero la seguridad, el gigante electrónico de Corea del Sur, mayor vendedor de teléfonos inteligentes del mundo anunció que mediante un software deshabilitará todos los móviles Samsung Galaxy Note 7 que aún no han sido devueltos por sus dueños.

Si bien es cierto desde el momento que comenzaron a presentarse problemas por riesgo de incendio de sus baterías la multinacional inició una campaña para la devolución de los equipos, en Estados Unidos un 7% de los compradores de estos teléfonos siguen utilizándolos.

Ante esta situación, el próximo 19 de diciembre Samsung liberará una actualización del sistema, la cual impedirá recargar los celulares, eliminando su capacidad de funcionar como un dispositivo móvil.

Esta decisión fue adoptada en coordinación con la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo en Estados Unidos, teniendo en cuenta el riesgo que aún persiste entre las personas que siguen utilizando el Galaxy Note 7.

A la fecha han sido retirados aproximadamente en mundo casi 2,5 millones de móviles Galaxy Note 7, los cuales fueron una gran apuesta en el mercado. Sin embargo, los problemas en la batería ocasionaron un fuerte impacto en la imagen de la multinacional Samsung.

Inicialmente la medida de “apagar” los móviles será en Estados Unidos, aunque la firma Verizon, una de las más importantes empresas de telefonía celular ha manifestado su desacuerdo, pues esto implicaría dejar incomunicados a muchos usuarios.

Contrario a lo que se proyectaba por parte de expertos, las acciones de la surcoreana se revalorizaron 4,1%, alcanzando una cotización récord de 1,746 millones de wones, logrando en un 39% la ganancia en lo corrido del año.

Igualmente para fortalecer su solidez como una de las multinacionales más importantes del mundo, los accionistas analizan dividir la compañía en dos empresas: una operativa y otra corporativa, asumiendo así un modelo tipo holding.

Para el caso de los dividendos se proyecta un incremento del orden del 30% para este 2016, lo que permitiría mantener la confianza de los accionistas. En lo que se refiere al flujo de caja libre se utilizará el 50% de la misma para retribuir a los accionistas este año y el próximo. Esto implicará un retorno de 9,5 billones de wones.

Esto demuestra que a pesar del golpe sufrido por el fracaso del Samsung Galaxy Note 7, la multinacional surcoreana sigue a la vanguardia como una de las mejores del mundo.

PD: Esta columna fue publicada hoy en el Diario La Libertad de Barranquilla http://lalibertad.com.co/dia/2016dic12/co1.html

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